Entre el capitalismo desregulado a merced del egoísmo de quienes quieren acumular riquezas,
y el comunismo dogmático a merced de jerarquias de quienes no aceptan ideas alternativas, hay un bello espacio donde es posible la equidad sostenible, en libertad de iniciativa y de expresión por un lado, y asegurando el mínimo de dignidad para todos y limitando un máximo de opulencia nociva para el resto, y en armonía con la naturaleza.
Existen ya medios para vivir sin dinero y por una economía digital y transparente que asegure la distribución en equidad por solidaridad redistributiva tanto en el sistema de precios (como se hizo en España con los medicamentos según ingresos) como en los impuestos (en equidad fiscal redistributiva) que además de evitar el excesivo acumulo de unos pocos (por otro lado ni siquiera bueno para ellos mismos), asegure los servicios sociales universales.
La economía y la sociedad del siglo XXI nos exige, por ética, buscar 1-nuestras necesidades básicas (soberanía alimentaria, energética, de agua y vivienda) mediante la empatía y la economía solidaria local, 2-la cohesión social y territorial mediante sistemas públicos en equidad redistributiva y servicios de acceso a comunicación y transportes, educación, salud, justicia y protección social, en equidad y 3- la contribución del conocimiento solidario en red a los bienes públicos globales.
Las alianzas internacionales en compartir conocimientos e intercambiar y colaborar en bienes públicos globales, surgirán y se extenderán en sintonía con estos principios éticos.
La ética de la equidad se mide por los umbrales de dignidad y acaparamiento, (ver http://www.peah.it/2021/04/9658/) ,y la armonia sostenible con la naturaleza por la huella ética de carbono (ver https://play.google.com/store/apps/details?id=com.zonassoft.footprintforlife)
Hacia estás ideas,como profesor de salud global y de ética en varias universidades, y como cooperante desde hace 35 años en muchas países y con muchas organizaciones sociales, academicas y de gobiernos, he dedicado estudios y pasión, y reflejo aquí en cuentos, cantos y cuentas :
http://juangaray.com
En Cuba, país que amo profundamente, colaboro ahora en muchos ámbitos del desarrollo y estamos definiendo un programa de cooperación que anime a ese modelo ético de soberanía local en armonía con la naturaleza (reforzando y generalizando sus nobles referencias de agroecologia familiar), un espacio económico para la iniciativa y en cohesión social y territorial que garantice servicios en equidad (como sus sistema de salud universal), y colaboraciones red solidaria a bienes públicos globales (como sus vacunas contra la actual pandemia).
Bajo la ética de la equidad en armonía natural caben todas las ideas en diálogo nadador empatía, salvo el egoísmo del que quiere acaparar y la soberbia del que quiere someter. La mayoría de la gente, en todo el mundo, desea vivir en armonía social y natural, sin afan de tener más medios ni más poder que los demás.
Con profundos deseos de paz, diálogo, solidaridad y equidad para el bello y valiente pueblo de Cuba y para todos los del mundo.
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