Hace 37 años la famosa foto de aquella niña afghana en la guerra, mezcla de dureza y dulzura, dolor y dignidad, belleza en la pureza y sencillez...me ánimo a buscar lejos de España formas de ayudar como médico en comunidades remotas de países lejanos... Siguieron tiempos y tareas en politica, academia,el activismo y hasta la cultura..
Ahora, ya con el horizonte de la vuelta a casa, os comparto un sentimiento : acabo de volver de comprar fruta y vi una mujer inmigrante pidiendo ayuda para sus hijos, le ayude con lo que me pidió, pañales, y le invité a tomar algo caliente, me contó de su vida... cuida sóla de sus dos hijos pequeños, el padre ausente, y de su madre, no sabe leer y apenas habla español... no consigue trabajo, no pueden pagar el cuarto donde viven, no le dan ninguna ayuda....
Buscaremos para ellos horizontes de ilusión...
a pesar de tanto dolor y dificultad, me inspiro su limpia y dulce sonrisa, que me recordó a aquella niña afghana cuando me licencié.. y que me permitió fotografiar...
Es una de tantas millones de historias, de miradas que esperan cruzarse con las nuestras..
Hay tanto que podemos hacer cada paso si dejamos que fluya el amor...
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